Cinco errores de las Neurociencias, empezando por este título

 

CINCO ERRORES DE LAS NEUROCIENCIAS, EMPEZANDO POR ESTE TÍTULO

El primer error está en el mismo título y consiste en considerar a las Neurociencias un campo homogéneo. Neurociencias significa ciencia relacionada con la actividad neuronal. Implica diferentes niveles de análisis que se extienden desde la biología molecular hasta la conducta. En ese abanico no sólo habitan disciplinas con técnicas diversas, sino también se inscriben historias y tradiciones de estratos históricos distantes. Los trabajos de Santiago Ramón y Cajal sobre la unidad funcional nerviosa, la conducta animal que estudiaba Konrad Lorenz, la Física Cuántica de los microtúbulos neuronales, la evaluación neuropsicológica, la rehabilitación cognitiva, la física del espín del átomo de hidrógeno aplicada a la Resonancia Magnética. Unificar semejante diversidad es un error. Cuando se dice Neurociencias debe acompañarse de una adjetivación, por ejemplo Neurociencia Cognitiva. Decir Neurociencia en general es un universal abstracto que corresponde a una tematización difícil de metabolizar para las enzimas intelectuales.

El segundo error se llama ‘error de solazamiento’ y consiste en considerar la Maravilla del Cerebro en tanto contemplación de un Universal Abstracto cuando se están estudiando diferencias individuales. En concreto que desde el solazamiento de que el cerebro es una maravilla y la conducta es estúpida subyace una contradicción de agente/ causa. Dicho de otra manera, este error se ejemplifica con claridad al decir X persona observaba el atardecer agónico de Gaiman, pero el cerebro es tan maravilloso que le permitió diferenciar la gama de colores que van del amarillo al violenta sobre la meseta esteparia. El cerebro en tanto estudio de actividad, por ejemplo la discriminación perceptual, la conceptualización, es un universal concreto que no se diferencia de la persona. Se suele llamar a este error el error de Dolina, no porque él lo cometa sino porque suele reírse de su concreción. Dolina dice que el cerebro humano es tan maravilloso que se ha dado cuenta muchas veces de la estupidez que estaba haciendo, en tono irónico. Empatía con el error de solazamiento: El estudio de niveles de análisis específicos, como la estructura de los entrelazamientos correlacionales entre zonas diferentes (mediante actividad de ondas gamma de alta frecuencia) suele provocar asombro, pero ahí se reconoce que el nivel de análisis no es la persona sino justamente el entrelazamiento correlacional en función del tiempo y no del espacio.

Los procesos cerebro- mentales, llámense cognitivo- afectivos- ejecutivos, son holísticos

El tercer error es tratar de unir mecanismos para reconstruir procesos y no al revés. Los procesos cerebro- mentales, llámense cognitivo- afectivos- ejecutivos, son holísticos y la tarea de la neurociencia del nivel adecuado es descomponer el conjunto en constituyentes con la finalidad de cumplimentar la finalidad precisamente de la ciencia: La determinación. Determinar permite manipular, explicar, predecir, modificar, ¡los verbos de la ciencia! Esto impacta en el lenguaje de la Psicología: Resulta sumamente pobre e inadecuado para atender los descubrimientos, datos y formulación de hipótesis. Continuar utilizando conceptos de atención, memoria, emoción, afecto empobrece la continuidad y el avance de la investigación. Frente a este error la investigadora Lisa Feldman Barret impulsó la búsqueda de primitivos psicológicos. El cambio de metáfora de funcionamiento cerebro- mental implicó quitar de encima la metáfora del ordenador por la de los ingredientes de una receta de cocina. La dinámica de la cocción modifica la composición del alimento y las uniones o rechazos entre los ingredientes, en un caldero efervescente. Busemeyer estudió la toma de decisiones desde la teoría cuántica e introdujo la noción de colapso o colisión cuando la decisión estaba tomada. Sería el momento de decir ¡a la mesa, listo el plato! Hasta llegar a ese punto la dinámica implicó conflicto, ambigüedad e incertidumbre. La sabiduría punto por punto de la probabilidad clásica de Kolmogorov no aplica cuando los estados cerebro- mentales no implican superposición debido a la función Tiempo. Una lógica probabilística en Función Tiempo propicia una revolución en el lenguaje psicológico a la cual los psicólogos no se atreven. También es posible que la cultura no tenga aún lugar para la percepción de Lucy (Luc Besson) o Las Partículas Elementales (Michel Houellebecq).

El cuarto error se llama error de complicación. En un reciente documental científico Nat Geo mostraron personas que compraban un billete de veinte dólares a más de veinte dólares. Un subastador vendía el billete a un grupo de desprevenidos. Terminó siendo vendido a treinta dólares. El vencedor fue a pagar su compra de billete de veinte dólares con uno de veinte y uno de diez. La explicación fue la secreción de dopamina por la búsqueda inmediata de ganancias y expectativas (comprar el billete de veinte a solo un dólar) y luego la secreción de noradrenalina por la competitividad (dos machos se trenzaron en la subasta en una escalada de veinte a treinta). Sin embargo la explicación cerebral podría haberse ahorrado y evitar así el hijo del error de solazamiento, el mago payaso que dice wow, el cerebro: Los productores dijeron al final y de pasado aspectos cruciales. Cada vez que una persona daba algo de dinero por el billete de veinte dólares, si luego no era el ganador ¡debía pagar igual! Por lo tanto, se podía explicar en términos racionales conductuales: El error estaba en ofrecer un solo dólar, ya que sería ilógico que alguien no ofrezca dos, porque la ganancia de dieciocho dólares estaba garantizada. De modo que solo ofrecer un dólar por un billete de veinte dólares entre treinta personas en una subasta donde se pagaba el no- triunfo ¡era ya un error! Y una vez sobrepasados los veinte dólares, los dos machos que pujaban ¡querían evitar una pérdida mayor! Ninguno sobrepasó los cuarenta dólares, donde ahí ya se iniciaba la estupidez. El que ganó el billete por treinta dólares perdió solo diez, mientras que el otro veintinueve. Una vez ofrecido un dólar, la catástrofe ya estaba desencadenada. Era un error lógico de tener en cuenta solo el individuo y no solo el grupo. Era un experimento ingenioso de cognición social, meter la dopamina y la noradrelina como explicativos era abusar de la explicación cerebral, el error de complicación, el hijo del error de solazamiento.

El quinto error es el error religioso y es hijo de error del cerebro inteligente persona menos inteligente. Hay quienes asisten a conferencias de neurociencias en general, escuchan programas de televisión esperando revelación o re- ligaduras con un todo que se esconde. Las personas en angustia, soledad estructural, buscan en los neurocientíficos de divulgación el extravagante reemplazo de la experiencia religiosa licuada por la modernidad líquida y la secularización post- nietzscheana. La neurociencia de divulgación no dará ninguna nueva relación con el universo, los estudios son más específicos arduos y técnicamente limitados que tal como se presentan en las conferencias espectaculares de divulgación: Conociendo nuestro cerebro. Si quieres conocer nuestro cerebro, tienes una tarea estupenda, atractiva y esforzada. Toma los artículos de Nikolas Logothetis sobre acoplamientos neurovascular, la unión entre vascularidad y somas neuronales, y aprende sobre señales, detección sobre ruido, relaciones funcionales lineales y no lineales y entrelazamientos causales en sistemas cuánticos conectados por la función Tiempo. He ahí una manera sana de cura, la religión es otra cosa.

Neuroimágenes y Diagnóstico Neuropsicológico

  CURSO: NEUROIMÁGENES Y DIAGNÓSTICO NEUROPSICOLÓGICO (Paraguay) Disertante: Dr. Julián Marino Colaboradores: Rodrigo Jaldo, Juan Cruz Arias y Martín R. Palma. Lugar y fecha: 18 y 19 de Agosto; Aula Magna Cede Central Universidad Católica, Asunción, Paraguay. Entre los temas a desarrollar se explicarán las…

Libro: Neurociencia de las Capacidades y los Procesos Cognitivos

Una mirada actualizada y accesible sobre las capacidades y procesos cognitivos a partir de los aportes de las Neurociencias en la dinámica del consultorio, las tareas conductuales y los contextos ecológicos, haciendo un interjuego de las posibilidades y las limitaciones en cada uno de estos…

Sobre el Autor: Julián Marino

Doctor en Psicología. Especializado en Resonancia Magnética aplicada a la Psicología. Post Doctorado en las Universidad de Granada (España) y Utrecht (Holanda). Tiene publicaciones en diferentes revistas especializadas. Su trabajo está aplicado a la Regulación Emocional y las Funciones Ejecutivas. Es docente de la Universidad Nacional de Córdoba y director del Laboratorio de Neuroimágenes de esa universidad.